Un enfrentamiento entre Cienciano y Botafogo culminó en una batalla campal en el campo de juego, luego de que el equipo peruano lograra avanzar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. A pesar de la victoria por 1-0 del conjunto brasileño, el global de 6-2 favoreció a Cienciano, lo que desató una serie de incidentes entre los jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos.
Los episodios de tensión comenzaron al finalizar el encuentro, cuando los futbolistas de Cienciano celebraban su clasificación. En medio de la celebración, surgieron discusiones entre los planteles, escalando rápidamente a un conflicto físico. El foco de la confrontación se centró en el entrenador argentino de Cienciano, Horacio Melgarejo, quien fue confrontado por varios jugadores de Botafogo.
La situación se intensificó cuando Melgarejo fue acorralado contra los carteles publicitarios del estadio, mientras que jugadores como Alex Telles y Marçal intentaban acercarse a él. La seguridad privada del estadio y el Batallón Especializado de Policía en Estadios de Río de Janeiro fueron llamados a intervenir para separar a los involucrados y garantizar la seguridad del entrenador.
Los incidentes no fueron inesperados, ya que la tensión había comenzado mucho antes del final del partido. Desde los primeros minutos, una acción de Melgarejo fue interpretada como provocativa por el banco de Botafogo, lo que generó un clima de hostilidad que se mantuvo durante todo el encuentro. Además, decisiones arbitrales cuestionadas por el equipo brasileño contribuyeron a aumentar el malestar.
Finalmente, aunque Botafogo logró una victoria parcial, la remontada fue insuficiente, y Cienciano se instaló entre los ocho mejores equipos del torneo. El próximo desafío del equipo peruano será enfrentar a Montevideo City Torque en la siguiente fase.
Fuente: NA




