Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se reunirán esta noche, marcando un nuevo encuentro tras más de dos meses de la última reunión, donde se reafirmó el compromiso del peronismo por mantener vigentes las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En esta cumbre, también participarán gobernadores y legisladores nacionales del justicialismo.
Las PASO y el presupuesto nacional serán temas centrales en la agenda de discusión. Esta reunión se había anticipado en los últimos días y fue confirmada por diversas fuentes vinculadas al Partido Justicialista. Se espera la participación de figuras clave como los jefes de los bloques justicialistas en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans.
La última cumbre entre estos referentes del peronismo se llevó a cabo el 11 de agosto en el Hotel Emperador, donde se emitió un mensaje de unidad para sostener las PASO, una herramienta electoral que el presidente Javier Milei busca eliminar para los comicios de 2027. En este nuevo encuentro, se abordará nuevamente la postura del partido respecto a las PASO y se discutirá sobre el presupuesto nacional.
El contexto de esta reunión es de creciente tensión interna dentro del partido. Recientemente, un encuentro entre Massa y Cristina Kirchner, realizado en el domicilio donde la expresidenta cumple su condena judicial, ha generado especulaciones sobre una posible alianza entre el cristinismo y el massismo en contra de Kicillof. Sin embargo, en el sector de Kicillof, se han desestimado estas interpretaciones.
Además, el dirigente de La Cámpora, Facundo Tignanelli, ha intensificado la puja interna con sus declaraciones, cuestionando la falta de diálogo entre el gobernador y Cristina Kirchner. Tignanelli, quien es un hombre cercano a Máximo Kirchner, expresó su preocupación por la falta de claridad en las propuestas del gobernador en términos de un proyecto de país.
La situación se mantiene en desarrollo a medida que se acerca la reunión y se esperan definiciones que podrían influir en el rumbo del peronismo.
Fuente: La Nación




