Las dalias, con sus formas irregulares y aparentemente inertes, sonconde una de las floraciones más exuberantes del jardín. Estos tubérculos, que parecen inactivos durante el invierno, poseen una reserva de energía capaz de transformarse en matas cubiertas de flores que perduran hasta bien entrado el otoño.
La llegada de la primavera: un espectáculo floral
La primavera marca el inicio de este espectáculo. Es el momento en que los tubérculos regresan al cantero y aparecen los primeros brotes, ofreciendo la oportunidad perfecta para multiplicarlas sin necesidad de adquirir nuevas plantas. A diferencia de otras especies que requieren años para florecer, las dalias responden rápidamente a los cuidados iniciales, produciendo tallos vigorosos y flores de gran tamaño.
Recomendaciones para la siembra de tubérculos
Si los tubérculos han pasado el invierno fuera de la tierra, es fundamental no demorar su siembra. La paisajista Carolina Pell aconseja que deben ser plantados cuanto antes para aprovechar el aumento gradual de la temperatura. Esto les permitirá desarrollar raíces antes de que llegue el calor intenso.
Las dalias prefieren suelos sueltos, profundos y bien drenados. Un exceso de humedad puede favorecer la pudrición de los tubérculos, por lo que la preparación del hoyo es crucial. Pell sugiere una combinación eficaz: agregar pometina al fondo del hoyo y arena al sustrato. Esto asegura un aporte de nutrientes y mejora la estructura del suelo.
Multiplicando las dalias: una ventaja para los jardineros
Una de las principales ventajas de las dalias es la posibilidad de multiplicarlas cada temporada. Cuando el tubérculo desarrolla varios ojos de crecimiento, puede ser dividido para obtener nuevas plantas. Cada fragmento debe tener una parte del cuello y al menos una yema viable, lo que también permite conservar variedades valiosas sin depender de una única planta.
Consejos para el cultivo efectivo
Un error común es esperar que la planta crezca para instalar un tutor. Pell recomienda tutorar desde el inicio para evitar dañar el tubérculo. Además, es útil colocar un cartel con la variedad para recordar cada especie, especialmente cuando se tienen diversas variedades.
El impacto de las dalias en el jardín
Las dalias son ideales para quienes disfrutan de llevar flores a casa. Cuanto más se cosechan, más producen. Cada corte estimula la emisión de nuevos tallos florales, prolongando la floración durante el verano y el otoño. Eliminar las flores marchitas también ayuda a que la planta concentre su energía en la producción de nuevos pimpollos.
Combinaciones florales efectivas
Las dalias se complementan especialmente bien con especies de aspecto más liviano como las gauras, la Verbena bonariensis, salvias y gramíneas ornamentales. Estas combinaciones generan un contraste atractivo, aportando movimiento y transparencia al jardín.
El milagro bajo tierra
El mayor atractivo de las dalias es que, tras semanas de aparente inactividad, comienzan a brotar. Desde los tallos y hojas hasta los primeros pimpollos, el tubérculo se transforma en una planta robusta capaz de sostener decenas de flores.
Fuente: La Nación




