Un reciente estudio realizado por la Fundación Cultura de Trabajo ha puesto de manifiesto que poseer un título educativo no asegura un empleo formal ni la estabilidad habitacional. Alexandra Carballo Frascá, directora ejecutiva de la fundación, compartió los hallazgos de su investigación, que abarcó los perfiles de 2400 personas asistidas entre 2016 y 2025.
Los datos revelan que el 46,3% de los encuestados cuenta con el secundario completo y un 17,8% ha finalizado estudios terciarios o universitarios. A pesar de este nivel educativo, muchos se encuentran en situaciones de vulnerabilidad extrema, lo que cuestiona la creencia común de que un título es sinónimo de seguridad laboral.
El Impacto de la Informalidad Laboral
El estudio también señala que casi el 70% de los participantes ha trabajado en la informalidad, lo que implica la ausencia de derechos laborales básicos que faciliten el acceso a una vivienda. Carballo Frascá enfatiza que la falta de estabilidad laboral puede llevar a la exclusión social, afectando gravemente a aquellos que, pese a su formación, no logran mantenerse en el sistema.
Casos de Vida Real
El testimonio de Alberto, un ingeniero que vivió en la calle durante casi un año tras perder su empleo, ilustra la dura realidad de muchos. La experiencia de Carballo Frascá revela que los vínculos familiares rotos y la falta de redes de apoyo son factores determinantes que agravan la situación de las personas en riesgo de exclusión.
El Rol de la Fundación en la Reinserción Laboral
La Fundación Cultura de Trabajo trabaja en colaboración con más de 600 organizaciones para ayudar a las personas a encontrar empleo. A través de talleres de formación y asesoramiento personalizado, se busca equipar a los solicitantes con las herramientas necesarias para enfrentar el mercado laboral.
El proceso comienza con una entrevista inicial, seguido de capacitaciones que incluyen la elaboración de currículums y habilidades para entrevistas. Este enfoque ha permitido que el 70% de quienes reciben asistencia logren reintegrarse al mercado laboral y mejorar su calidad de vida.
Un Futuro con Nuevas Oportunidades
Los testimonios de los beneficiarios reflejan un cambio significativo en sus perspectivas. Muchos, que inicialmente veían un futuro incierto, ahora se proyectan con objetivos claros y alcanzables. Carballo Frascá menciona casos de éxito, donde personas que enfrentaron la calle ahora tienen empleo formal y han reconstruido sus vidas.
La fundación sigue trabajando para romper estigmas y brindar oportunidades a quienes más lo necesitan, demostrando que con el apoyo adecuado, el cambio es posible.
Fuente: La Nación




