El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha manifestado graves acusaciones sobre la administración del presidente Javier Milei, alegando que su gobierno está utilizando la asfixia financiera de las provincias como una táctica de chantaje político. Según Kicillof, este mecanismo tiene como objetivo obtener los votos necesarios en el Congreso, suspender las elecciones PASO y asegurar su reelección.
En una columna publicada en un medio cordobés, el mandatario bonaerense criticó la política económica nacional, señalando que las provincias han sufrido una pérdida acumulada de más de 47 billones de pesos. «Para Milei, gobernar es exclusivamente lograr su propia reelección», afirmó Kicillof.
El gobernador también ofreció un análisis de los efectos de la gestión económica durante los últimos 30 meses, indicando que se han destruido más de 300.000 puestos de trabajo y cerrado 26.000 empresas. Mientras que algunos sectores como la minería y el petróleo han mostrado resultados positivos, la industria ha sufrido una caída del 12% y la construcción un 15%.
En el contexto de negociaciones para cambiar el esquema electoral, Kicillof declaró que el gobierno busca modificar las reglas de juego a favor de sus intereses a través de métodos que califica de impropios del sistema republicano. «El método elegido es la extorsión«, subrayó, aludiendo al uso de la distribución de recursos públicos como herramienta de presión.
El gobernador también se refirió a las propuestas para suspender las PASO, denunciando que el gobierno federal está ofreciendo a las provincias parte de los fondos que previamente les había recortado, principalmente en forma de préstamos o adelantos de coparticipación.
Kicillof puntualizó que la pérdida acumulada para las 24 provincias asciende a más de $47 billones, lo que representa un recorte del 13,4% en términos reales, afectando gravemente la capacidad de las administraciones subnacionales.
Asimismo, el gobernador destacó la alarmante similitud entre el superávit del gobierno y las pérdidas sufridas por las provincias, sugiriendo que existe un cuestionable equilibrio en la gestión de recursos. Kicillof concluyó su análisis con un llamado a la unidad de las provincias, enfatizando que ninguna provincia puede desarrollarse sola en un contexto de crisis nacional.
Finalmente, advirtió que la continuidad de este modelo de gobierno podría resultar en daños irreparables para todas las jurisdicciones del país.
Fuente: NA




