La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha emitido una nueva resolución que revoca el uso del cheque como medio de cobro y pago para las Agencias de Valores y Cambios (ALyC). Esta decisión responde a la creciente preocupación por el desempeño de la recaudación impositiva en un contexto económico adverso.
La resolución general N° 1166 establece que, a partir de ahora, todas las operaciones relacionadas deberán realizarse mediante transferencias bancarias. Esta medida, promovida por el Ministerio de Economía, busca combatir la elusión impositiva que había surgido con el uso de cheques electrónicos (eCheq), que anteriormente habían sido habilitados sin límites en la cantidad de endosos.
Impacto en la recaudación del impuesto al cheque
El organismo regulador ha justificado su decisión en la necesidad de asegurar la disponibilidad inmediata de fondos y fortalecer los mecanismos de control frente a posibles irregularidades. En agosto, la recaudación del impuesto al cheque había caído un 9% en términos reales, mientras que en junio y julio las caídas fueron del 11% y 6.3%, respectivamente.
Reacciones del mercado y expertos
La nueva normativa ha generado un amplio debate entre los operadores del mercado, quienes han expresado su descontento a través de redes sociales. Muchos consideran que esta medida representa un retroceso, especialmente tras la reciente flexibilización de las normas que permitían el uso de cheques con múltiples endosos.
Un contador anónimo ha señalado que la eliminación de esta opción representa un aumento en los costos operativos para las empresas, que ya enfrentan un contexto de ajuste por la caída de rentabilidad. Las críticas apuntan a que la decisión prioriza la recaudación fiscal por encima de la operatividad de las pequeñas y medianas empresas en el mercado.
Conclusiones sobre la normativa
La CNV ha cerrado la puerta a una modalidad que había sido considerada una solución viable para las empresas en un momento de restricciones económicas. La marcha atrás en esta regulación refleja las tensiones entre la necesidad de controlar la elusión fiscal y el funcionamiento del mercado de capitales, que podría verse afectado por la falta de incentivos para operar bajo estas nuevas condiciones.
Fuente: La Nación




