En un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial (IA), la figura del freelancer se transforma. Cada vez son más los profesionales que deben adaptarse a un nuevo modelo de trabajo que, lejos de estar liderado por la creación, se centra en la corrección de errores generados por máquinas.
Lisa, una diseñadora gráfica freelance, es un claro ejemplo de esta tendencia. Desde el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022, su carga laboral ha cambiado drásticamente. Si anteriormente se dedicaba a crear logotipos y diseños de packaging, ahora su día a día está lleno de pedidos para corregir imágenes y diseños defectuosos producidos por IA. Según sus estimaciones, para 2025, estos encargos representarán entre el 60% y el 70% de sus ingresos anuales.
El fenómeno no es aislado. La popularización del término “AI slop”, que se refiere a contenido de baja calidad generado por inteligencia artificial, ha llevado a un aumento en la búsqueda de trabajos relacionados con la corrección de IA. En plataformas como Freelancer.com, las ofertas de empleo con etiquetas como “corrección de IA” han crecido un 87% entre agosto de 2025 y junio de 2026, alcanzando un total de 10.760 a nivel global.
Además, Upwork reporta un incremento del 70% en esta clase de trabajos, mientras que Fiverr ha visto un crecimiento de más de 20 veces en búsquedas relacionadas con “limpieza de IA” entre 2023 y 2026. Sin embargo, el panorama no es del todo positivo, ya que las ofertas de trabajo en el ámbito creativo independiente han retrocedido un 21% desde el lanzamiento de ChatGPT, con una caída del 17% en las tareas de creación de imágenes.
Matt Barrie, CEO de Freelancer.com, aclara que muchas de estas correcciones son solicitadas por pequeñas empresas que utilizan herramientas de IA para crear una primera versión, pero que carecen de los conocimientos necesarios para realizar las correcciones. Por su parte, Nathan McConnell, un editor multimedia, ha visto cómo la demanda de sus servicios ha aumentado considerablemente, recibiendo hasta diez proyectos semanales relacionados con la edición de contenido de IA.
A pesar del crecimiento en la demanda, la corrección de errores generados por IA no siempre es viable. McConnell ha encontrado limitaciones en muchos de los proyectos que recibe, debido a fallas físicas o problemas de derechos de autor. En este sentido, Kym Dunbar, escritora y editora independiente, advierte que muchas de estas tareas podrían desaparecer en un futuro cercano, a medida que los modelos de IA se vuelvan más sofisticados.
Por otro lado, McConnell sostiene que la supervisión humana seguirá siendo esencial para detectar errores que podrían no ser evidentes para quienes carecen de experiencia. Así, la necesidad de profesionales que puedan resolver los problemas derivados de la IA parece consolidarse como una nueva salida laboral, aunque su sostenibilidad en el tiempo aún es incierta.
Fuente: La Nación




