La paralización en los puertos argentinos está teniendo un impacto significativo en el sector agroexportador, ocasionando pérdidas de 4,5 millones de dólares diarios. La situación se ha visto agravada por la falta de respuestas claras y la solicitud de una mesa de diálogo, relacionada con el Decreto 690/2026, que ha generado un conflicto en el comercio fluvial.
Más de 45 barcos se encuentran detenidos en los puertos, lo que incrementa las pérdidas a un ritmo alarmante. Cada barco detenido representa costos diarios que oscilan entre 50.000 y 100.000 dólares, evidenciando la magnitud del problema que ya ha causado pérdidas que superan los 4,5 millones de dólares desde el inicio de la paralización.
Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, indicó que el sector no está en conflicto directo con los trabajadores en huelga, pero expresó su preocupación por el impacto que esta situación tiene en la imagen de Argentina como proveedor global. «Argentina puede entrar en una lista de país sucio, un país inseguro a la hora de cumplir con sus contratos de exportación», afirmó Idígoras.
El conflicto se origina en la desregulación del sector, promovida por el ministro Federico Sturzenegger, que busca reducir costos pero ha generado serias complicaciones. La nueva normativa permite que capitanes extranjeros sin experiencia no necesiten contratar prácticos, ampliando las dimensiones de los barcos que requieren asistencia y eliminando límites para la inscripción de profesionales como prácticos.
Idígoras reconoció la intención de reducir costos, pero criticó la manera en que se implementaron los cambios, señalando que no se llevó a cabo una mesa de diálogo previa con los prácticos, lo que ha sido un factor clave en la escalada del conflicto. Hizo un llamado a la intervención estatal para resolver la situación de manera urgente.
La Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) también ha manifestado su preocupación, argumentando que ciertas actividades estratégicas no pueden regirse únicamente por la lógica del mercado, ya que esto podría llevar a una extranjerización excesiva y comprometer los intereses soberanos del país. La CAC instó a que se utilicen vías institucionales para resolver las discrepancias, evitando medidas de fuerza que perjudiquen al país.
Además del sector agro, la paralización también afecta a otras áreas. En Neuquén, se ha detenido la construcción de la terminal offshore del proyecto Vaca Muerta Oil Sur debido a las restricciones en el puerto de Bahía Blanca, lo que interrumpe las maniobras programadas. La Cámara Argentina de Energía (CADE) alertó sobre cómo esta situación podría dificultar el abastecimiento debido a problemas de transporte.
Fuente: NA




