Los pasajeros que tienen vuelos programados para el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre deben estar atentos a los horarios del paro en los aeropuertos argentinos. Esta medida de fuerza ha sido convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que anunció que la protesta se extenderá durante estas fechas.
Inicialmente, el paro estaba previsto para de 9 a 12 horas, pero esta mañana fue suspendido. Sin embargo, la protesta se mantendrá de 18 a 21 horas durante ambos días. Esto significa que los vuelos programados en ese horario podrían verse afectados, generando posibles demoras, reprogramaciones o cancelaciones.
El Gobierno ha instado a ATE a cumplir con la normativa, asegurando el 75% de los servicios, pero se han garantizado únicamente los vuelos sanitarios, humanitarios y oficiales en las franjas horarias de paro.
A qué hora empieza el paro en los aeropuertos argentinos
El paro que se realizará de 18 a 21 horas se mantiene vigente. Los pasajeros que tengan vuelos en este horario deben comunicarse con su aerolínea para obtener información actualizada sobre el estado de sus vuelos y evaluar la necesidad de reprogramar.
Cómo verificar el estado de los vuelos
Es fundamental que los pasajeros verifiquen el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto. Esto se puede hacer a través de la página oficial de la aerolínea correspondiente o en el sitio oficial de Aeropuertos Argentina, donde se detallan los arribos y partidas de todos los aeropuertos del país. Además, se recomienda estar atento a cualquier comunicación que la aerolínea envíe a sus pasajeros, ya sea por correo electrónico o a través de sus canales oficiales.
Reclamos del gremio
El motivo del paro, según el gremio ATE, se debe al incumplimiento de pagos salariales a los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). ATE ha denunciado que el Gobierno ha incumplido con los acuerdos paritarios y ha desfinanciado las áreas operativas y de fiscalización en los aeropuertos desde enero. Además, se han solicitado aumentos salariales, la apertura de paritarias sectoriales y financiamiento para las operaciones del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI).
Por si fuera poco, se suma la crisis de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que enfrenta cortes de prestaciones y una deuda estimada en $160.000 millones por aportes mal liquidados desde 2017.
Fuente: La Nación




