Durante la grabación del programa PH: Podemos Hablar, se vivió un intenso cruce entre la China Ansa y el influencer Santiago Maratea, que llevó al conductor Andy Kusnetzoff a intervenir y detener temporalmente el programa para calmar los ánimos. Según explicó Kusnetzoff, el intercambio fue directo y comenzó con una pregunta concreta de Ansa que desató la incomodidad de Maratea.
«Ella hizo una pregunta y él se sintió incómodo, cuestionando su insistencia en el tema», relató el conductor, quien se sintió también afectado por la situación. A pesar de la tensión, Kusnetzoff optó por pausar la grabación para intentar recuperar el ambiente del programa, asegurando que fue una situación rara y terapéutica para él como moderador.
Maratea, por su parte, no ocultó su malestar durante el intercambio y llegó a expresar su deseo de abandonar la grabación, aunque finalmente decidió quedarse. «Dije que no era obligación quedarme”, comentó Kusnetzoff sobre la situación. Tras la pausa, el programa continuó, aunque la atmósfera se recuperó lentamente.
En una entrevista posterior, Maratea ofreció su versión de los hechos en el programa DDM. Reconoció que la tensión aumentó durante el segmento de preguntas directas y cuestionó a Ansa sobre su método de investigación. «Ella comenzó a interrogarme sobre mis colectas y yo sentí que la conversación se tornaba hacia un lugar incómodo», afirmó el influencer.
Maratea también defendió su postura, asegurando que no había reaccionado de manera desmedida. «Hablo rápido y fuerte cuando me enojo», admitió, subrayando que fue Kusnetzoff quien decidió interrumpir el intercambio. A pesar de la intensidad del momento, el influencer aseguró que su relación con Ansa se restableció y se mostraron optimistas sobre el futuro de su vínculo.
El episodio ha generado una gran repercusión en redes sociales, donde los seguidores del programa han expresado diversas opiniones sobre el cruce entre ambos. A pesar de la controversia, Maratea concluyó señalando que no se arrepiente de haber estado en el programa, destacando que, al final, pudieron continuar con la grabación y resolver sus diferencias.
Fuente: La Nación




